Contratar un servicio SEO casi siempre es lo mismo: un paquete con nombre bonito, un precio escondido y la duda de qué estás pagando exactamente. Esto va al revés. Una consultoría SEO es alguien que se ocupa de tu web: decide qué hacer primero, lo ejecuta o guía a tu equipo, y te lo cuenta claro cada mes. Soy Paul, consultor SEO freelance, y aquí te explico qué incluye el servicio, cómo son las fases y qué cuesta. Sin letra pequeña.
Pides información sobre un servicio de SEO y te llega lo de siempre: «plan básico», «plan avanzado», una lista de palabras técnicas y un precio que aparece después de tres reuniones. Cuando por fin firmas, sigues sin saber qué van a hacer con tu web cada mes ni cómo vas a saber si funciona. Y ahí empieza la desconfianza, que en una relación que dura meses lo estropea todo.
El otro fallo habitual es contratar manos sin cabeza. Alguien que ejecuta cuarenta tareas al mes porque un plugin las marca en rojo, sin pararse a pensar cuáles de verdad te traen clientes. El resultado es una web más «optimizada» según un semáforo, pero igual de vacía de consultas. Una consultoría SEO bien entendida es justo lo contrario: primero el criterio, qué priorizar y qué ignorar, y después la ejecución. Por eso me importa tanto explicarte el servicio antes de que pagues nada.
Estos tres términos se mezclan y te cobran por separado lo que debería ir junto. Te lo aclaro, porque elegir bien empieza por saber qué estás buscando.
| Consultoría SEO (el servicio completo) | Auditoría SEO | Estrategia SEO | |
|---|---|---|---|
| Qué es | Alguien que se ocupa de tu SEO, mes a mes | La foto del estado actual de tu web | El plan: por dónde ir y en qué orden |
| Qué te llevas | Diagnóstico + plan + ejecución + acompañamiento | Un informe de qué falla | Una hoja de ruta priorizada |
| ¿Ejecuta? | Sí, o guía a tu equipo | No, solo diagnostica | No, solo planifica |
| ¿Te acompaña después? | Sí, cada mes | No | No |
| Cuándo te encaja | Quieres que alguien lo lleve de verdad | Solo quieres saber qué pasa | Tienes equipo y te falta el mapa |
Dicho rápido: la auditoría es la foto, la estrategia es el plano y la consultoría es el servicio que las une y, además, levanta la obra. Si solo necesitas saber qué falla, con una auditoría tienes de sobra. Si lo que quieres es que una persona coja tu posicionamiento y se ocupe, eso es la consultoría. Suelo empezar por la revisión gratis para que veas cómo pienso antes de pagar nada.
El servicio no es un cajón cerrado: cada mes se ataca lo que más mueve la aguja de tu negocio. Estos son los frentes que cubre la consultoría, según lo que necesite tu web en cada momento.
No miro tu web una vez y ya. Cada mes reviso qué está frenando el posicionamiento, con datos, y reajusto las prioridades. El SEO es algo vivo.
Indexación, velocidad, datos estructurados y todo lo que hace que Google entienda y se fíe de tu web. La base sin la que el resto no apalanca.
Una página por cada cosa que buscan tus clientes, ordenadas con sentido. Aquí se gana o se pierde la mitad del posicionamiento.
Textos escritos para la persona que tiene el problema, no para un plugin. Que resuelvan la duda y lleven a contactar contigo.
Menciones y enlaces de sitios de confianza, sin trucos que penalicen, para que Google te tome en serio frente a competidores más grandes.
Tu ficha de Google y tus reseñas, cuando tu negocio depende de que te encuentren en tu zona. Suele dar resultados rápidos.
Lo que miramos no son keywords vanidosas: son las llamadas y los formularios que entran. El tráfico que no convierte no cuenta.
Trabajo para que cuando alguien le pregunte a ChatGPT por tu sector, aparezcas. Va dentro de la cuota, sin factura aparte.
Así es trabajar conmigo, con su entregable en cada paso. Sin misterios: sabes qué pasa en cada momento y qué te llevas.
Un servicio bien hecho es de dos. Para que esto funcione, conviene saber desde el día uno qué llega de mi parte y qué necesito de la tuya.
Sin sorpresas. El precio está en la web, no hay permanencia y lo que aporta la IA va incluido. Si algo no encaja, lo hablamos sin dramas.
La consultoría la construyo igual en los dos casos. Lo único que cambia es el compromiso que te cuadra a ti ahora.
Si solo quieres arreglar cosas concretas sin meterte en una mensualidad, está la bolsa de horas: desde 350 € las 10h (35 €/h), 600 € las 20h y 1.160 € las 40h (IVA aparte). Compras un bono, lo gastamos en lo que más mueve la aguja y tú decides cuándo recargar. Sin compromiso de continuar.
El Renting SEO son 399 €/mes más 250 € de puesta en marcha, todo incluido y sin contratos de 12 meses. Me ocupo de tu posicionamiento de forma continua y tú pagas lo que pagas, sin facturas sueltas por «área extra». Monté este formato precisamente para dejar de vender cada mes y poder ayudarte de verdad.
Si tienes una duda concreta o un arreglo puntual, la bolsa de horas. Si ya sabes que necesitas a alguien que se ocupe mes a mes, el Renting. Y si no lo tienes claro, empezamos por la revisión gratis y lo decidimos juntos. La persona detrás de los dos servicios es la misma: la conoces en consultor SEO.
Una muestra de lo que entraría en tu consultoría, según tu sector. En la revisión gratis te digo cuáles aplican al tuyo.
Cada servicio y cada zona con su página, justo donde está la gente lista para contratar. Es lo que más rinde y casi nadie monta bien.
Schema para que Google entienda tus servicios, tu zona y tus reseñas, y te muestre mejor en los resultados.
Los artículos que tu cliente busca antes de comprar, escritos para que te elijan a ti cuando llegue el momento.
Tu Google Business bien montado y un sistema para conseguir reseñas reales. En negocio de cercanía, pesa tanto como la web.
Que cuando alguien pregunte a ChatGPT por un proveedor de tu sector, tu nombre esté entre los que salen.
Saber qué páginas y qué búsquedas te traen trabajo de verdad, para invertir donde entra el negocio.
La ventaja de un consultor que cubre varias áreas: una sola persona, una sola factura, sin coordinar a cuatro proveedores que se echan la culpa entre ellos.
Todo en una cuota. No cobro aparte por área. Lo que aporta la IA, incluido. Sin facturas sueltas que coordinar.
Ya lo has visto arriba: bolsa de horas desde 350 € (35 €/h, para cosas puntuales), o Renting 399 €/mes más 250 € de puesta en marcha, sin permanencia. Lo enseño por una razón simple: si no ves el precio de un servicio en la web, la primera reunión ya empieza torcida. Prefiero que vengas sabiendo qué cuesta.
Si necesitas clientes esta misma semana, el SEO no es tu palanca: eso es Google Ads, y te lo diría sin venderte una mensualidad que no te va a servir todavía. Si tu negocio acaba de arrancar y aún estás definiendo a qué te dedicas, primero eso. Y si en tu sector ya hay alguien que lleva años haciendo bien el SEO, te avisaría de que tardarás más y costará más. Prefiero perder una venta a venderte algo que no te va a rentar.
Como no hay permanencia, te vas cuando quieras. Y lo que hemos posicionado no desaparece de golpe como sí pasa con los anuncios: se mantiene un tiempo y se degrada poco a poco si nadie lo cuida. Por eso el SEO es un activo y no un alquiler: el trabajo se acumula.
"Enfoque estratégico, comunicación clara y resultados reales. Ha mejorado de forma notable la visibilidad de mi proyecto. Totalmente recomendado."
"Da gusto trabajar con gente tan formada y que explica los temas complejos de forma tan fácil. En unos meses, más visitas y mejor posicionamiento."
"Rápido, efectivo y responsable. Capaz de posicionar webs y entender el negocio que hay detrás. Un lujo de perfil polivalente."
Le echo un ojo a tu web, tu mercado y tu competencia, y te digo —sin compromiso— qué haría para que el SEO te traiga clientes. Si te cuadra, hablamos del servicio; si no, te quedas la revisión igual.
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