Tienes una tienda online con buen producto, pero las ventas vienen casi todas de Ads y cada clic te cuesta dinero. Si tus fichas y tus categorías no salen en Google cuando alguien busca lo que vendes, esas ventas se las lleva otro —o te las cobra Google. Mi trabajo es que te encuentren sin pagar por cada visita. Soy Paul, consultor SEO freelance, y posiciono ecommerce en Google con honestidad: te digo qué hago, qué cuesta y a quién no se lo recomiendo.
No es lo mismo posicionar un blog que una tienda. Quien busca «comprar [tu producto] online» o «[tu categoría] barata» no está leyendo por curiosidad: tiene la cartera medio abierta. Es de las búsquedas con más intención de compra que existen. Por eso el SEO para ecommerce rinde tan bien cuando se hace con cabeza: cada visita orgánica que llega ya viene a por producto, no a informarse. El problema es que la mayoría de tiendas no salen ahí, y no porque su producto sea peor.
Cuando una tienda no posiciona, suele ser por una de tres cosas, y muchas veces por las tres a la vez. La primera: Google no entiende tu web porque los filtros, las ordenaciones y la paginación han generado miles de URLs casi iguales y se pierde dentro. La segunda: tus fichas y categorías no responden a lo que busca la gente, porque están copiadas del fabricante o no tienen ni una línea propia. Y la tercera: te falta autoridad y enlaces, así que Google no se fía de ti frente a tiendas más grandes. Las tres tienen solución, y normalmente en ese orden.
Vivir solo de anuncios funciona, pero es alquilar las visitas: el día que cortas la inversión, se acaban las ventas. El SEO bien hecho hace justo lo contrario, va sumando un activo. Las búsquedas por las que ahora pagas empiezan a llegarte gratis, y ese margen que antes se quedaba Google se queda en tu cuenta. No va de elegir entre uno y otro; va de no depender de uno solo.
Busca «consultor SEO para ecommerce» en Google y verás lo mismo en casi todos: promesas de ventas, cero precio y ninguna cara. Yo voy al revés.
| Conmigo (freelance senior) | Una agencia SEO | Que lo lleve "alguien que toca webs" | |
|---|---|---|---|
| Quién hace el trabajo | Yo, con 10 años y +300 webs detrás | Normalmente un junior; el senior cierra la venta | Tú, a ratos, con tutoriales |
| Entiende el negocio de la tienda | Sí: margen, ticket, recurrencia, stock | A veces; suele ser SEO genérico | No |
| Toca el técnico del ecommerce | Facetada, canonical, schema, stock | Según quién te toque | Ni de lejos |
| Precio | Cerrado y en la web | Casi siempre escondido tras "pide presupuesto" | "Gratis", pero te cuesta tu tiempo |
| Permanencia | Ninguna, mes a mes | Contratos de 12 meses habituales | — |
Google lleva años premiando lo humano y lo demostrable. En un ecommerce eso se traduce en algo muy concreto: alguien que sepa tanto del técnico de tu tienda como del negocio que hay detrás. Soy una persona con nombre y cara, llevo diez años posicionando webs y entiendo que para ti una visita no es «tráfico», es un carrito que se llena o se queda a medias. Trabajo como consultor SEO en muchos sectores, pero en una tienda online aplico esa misma lógica con un matiz: menos promesas, más criterio y las manos dentro del catálogo.
Sin 40 tareas de relleno en un informe. Estos son los frentes que mueven la aguja en una tienda, en orden.
Esto es lo que de verdad diferencia posicionar una tienda de posicionar cualquier otra web. Si tu agencia no te habla de esto, no te está tocando el ecommerce de verdad.
Cuando alguien filtra por talla, color o precio, tu tienda crea una URL nueva. Multiplica eso por cada combinación y tienes miles de páginas casi idénticas que Google rastrea, indexa y, peor aún, hace competir entre sí. Es el problema número uno de los ecommerce y el que menos gente arregla bien. Lo que hago no es bloquearlo todo a lo bruto: dejo abiertas las combinaciones que la gente busca y que venden («zapatillas running rojas», sí), y escondo el resto con canonical y reglas, para que Google gaste su tiempo en lo que te da dinero.
Las categorías largas se parten en páginas (1, 2, 3…) y, mal montadas, hacen que tus propias fichas se canibalicen unas a otras. Reviso que cada página de paginación se referencie a sí misma, que el «cargar más» sea rastreable y que no tengas tres URLs distintas peleando por la misma búsqueda. En una tienda, el duplicado interno es de lo que más frena sin que se note: no hay un error rojo en ningún sitio, simplemente no subes.
Aquí se cometen los errores más caros. Borrar un producto sin más deja un 404 que tira la autoridad que esa ficha tenía. Lo correcto depende del caso: si el producto vuelve, se mantiene; si tiene un sustituto claro, redirección al nuevo; si desaparece de verdad y no traía nada, fuera. Esto, bien gestionado, recupera tráfico que muchas tiendas dan por perdido sin saber que lo están tirando ellas mismas.
Los datos estructurados de producto le dicen a Google tu precio, tu disponibilidad y tus valoraciones, y son lo que hace que tu ficha salga en los resultados con estrellitas y precio, llamando mucho más la atención que la de al lado. Los monto bien y alineados con tu stock real, porque si dices que algo está disponible y no lo está, Google se da cuenta y deja de fiarse. Es de las cosas que más sube el porcentaje de clics sin tocar tu posición.
Una tienda con la estructura bien pensada le gana a una enorme mal montada. Es lo primero que dibujo, antes de escribir una sola palabra.
La mayoría de la gente no busca un producto concreto, busca un tipo de producto: «vestidos de fiesta», «cafeteras automáticas». Esas búsquedas las captura la página de categoría, no la ficha. Por eso una categoría con su H1, su texto propio y sus enlaces internos vale oro, y casi todas las tiendas las dejan vacías o con cuatro palabras del fabricante.
«Cafeteras automáticas con molinillo» convierte mejor que «cafeteras» a secas, porque quien lo busca tiene la decisión más cerca. Crear subcategorías por la forma en que la gente busca de verdad —no por cómo está montado tu almacén— es de las palancas que más rápido rinden en un ecommerce.
Cada ficha única y bien trabajada posiciona búsquedas muy concretas de la cola larga y, sobre todo, ayuda a comprar. Una descripción propia, las dudas resueltas y los datos que el cliente necesita marcan la diferencia entre una ficha que vende y una copiada que ni rankea ni convierte.
Una tienda WooCommerce de 50 productos no se trabaja igual que un PrestaShop de 5.000. Esto es lo que adapto en cada caso.
Mi terreno principal. Mucho control para arreglar URLs, schema y rendimiento, pero también muchas formas de meter la pata con plugins que generan URLs basura.
Potente para catálogos grandes, pero genera duplicados y parámetros por defecto. Aquí el técnico de facetada y canonical pesa más que en ningún sitio.
Rápida y fácil, pero más cerrada: hay cosas que no te deja tocar. Se trabaja sabiendo dónde están sus límites y exprimiendo lo que sí permite.
Miles de productos: el presupuesto de rastreo se vuelve crítico. Prioridad absoluta a la arquitectura y al control de lo que Google ve y lo que no.
Pocos productos: se gana con contenido alrededor del producto, autoridad de marca y categorías muy afinadas. Otro plan, pero hay plan.
Contra un gigante no ganas por volumen. Se segmenta tan fino que respondes mejor que él a una búsqueda concreta que él cubre mal.
Una muestra de lo que haría, mezclando SEO, contenido e IA. En la revisión gratis te digo cuáles aplican a tu caso concreto.
«[Producto] barato», «[producto] profesional», «[producto] para [uso]»… cada intención con su categoría o subcategoría, donde está la búsqueda que vende.
Reglas para que Google rastree solo los filtros que venden y no se pierda entre miles de URLs basura que le comen el tiempo.
Schema Product con precio, stock y valoraciones para salir en Google con estrellas y precio, y que tu ficha llame más que la de al lado.
Descripciones propias con lo que el cliente necesita para decidir: medidas, materiales, comparativas, las preguntas que de verdad se hace antes de comprar.
Guías y comparativas que atrapan al cliente cuando aún está decidiendo y lo llevan a tu tienda en vez de a la de la competencia.
Saber qué categorías y qué búsquedas te traen ventas reales, para invertir donde de verdad entra dinero y no donde solo hay visitas.
La ventaja de un consultor que cubre varias áreas: una sola persona, una sola factura, sin coordinar a cuatro proveedores para tu ecommerce.
Todo en una cuota. No cobro aparte por área. Lo que aporta la IA, incluido. Sin facturas sueltas que coordinar.
Capturas reales de Search Console. Sin gráficos inventados ni promesas: lo que pasó cuando arreglamos lo que tocaba.




El Renting SEO son 399 €/mes más 250 € de puesta en marcha, todo incluido y sin permanencia. Si lo tuyo es arreglar cosas puntuales del técnico —la facetada, los duplicados, el schema— y no meterte en una mensualidad, la bolsa de horas va desde 350 €. Lo recomiendo por una razón: si no ves el precio en la web, la primera reunión ya empieza torcida. Puedes ver cómo funciona el Renting SEO en detalle.
Mucho de lo que arreglo en una tienda es SEO técnico aplicado al ecommerce: indexación, rastreo, canonical, velocidad. La diferencia es que aquí cada error técnico se traduce en ventas que no entran, así que se prioriza por dinero, no por color de semáforo del plugin. Y antes de tocar el SEO, si tu tienda está mal montada de raíz, te lo digo: a veces lo que toca es el diseño de la tienda, no el SEO.
Si necesitas vender esta misma semana, el SEO no es tu palanca: eso es Google Ads, y te lo diría. Si tu tienda acaba de nacer y aún estás validando si tu producto se vende, primero eso. Y si compites en un sector donde llevan años haciendo bien el SEO, te avisaría de que tardarás más y costará más. Prefiero perder una venta a venderte algo que no te va a rentar.
"Enfoque estratégico, comunicación clara y resultados reales. Ha mejorado de forma notable la visibilidad de mi proyecto. Totalmente recomendado."
"Da gusto trabajar con gente tan formada y que explica los temas complejos de forma tan fácil. En unos meses, más visitas y mejor posicionamiento."
"Rápido, efectivo y responsable. Capaz de posicionar webs y entender el negocio que hay detrás. Un lujo de perfil polivalente."
Le echo un ojo a tu web, tu catálogo y tu competencia, y te digo —sin compromiso— qué haría para que tu tienda venda por orgánico y dependa menos de los anuncios.
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