Llevas tres o cinco años escuchando «tienes que tener web» cada vez que comentas con alguien que tu negocio funciona offline. Por fin te has decidido. No por convicción, por dejar de oírlo. Y ahora estás delante del ordenador con tres pestañas abiertas, dos presupuestos en el correo y la sensación de que cada artículo que lees te confunde más que el anterior.
Tranquilo. Es normal. Montar la primera web no es la decisión más grande de tu vida pero tampoco es trivial — porque si la haces a la ligera te vas a gastar 1.500 euros en algo que no te traerá un solo cliente, y dentro de un año vas a estar otra vez aquí leyendo otro artículo igual que este.
Te voy a contar exactamente qué necesitas la primera vez, qué presupuesto manejar de verdad, qué se puede dejar para después y qué tiene que ir desde el día uno. Sin tecnicismos innecesarios. Sin venderte nada que no necesites. Si al final te encaja como lo planteo, hablamos. Si no, te quedas con un mapa para decidir solo.
Si tu negocio aún no factura nada — solo tienes una idea — quizás la prioridad no sea la web. La prioridad es validar que la idea vende. Una web sin negocio detrás es un blog. Si ya tienes clientes pagándote y quieres ampliar, lee este artículo. Si todavía no has facturado nada, gasta primero 200 € en una landing sencilla con un formulario y comprueba si la gente compra. La web profesional viene después.
Antes de mirar presupuestos, identifica qué tipo de web necesitas
Marca lo que se parezca a tu situación. Te va a ahorrar conversaciones y dinero.
Si has marcado más de cuatro, eres exactamente el perfil para el que está pensado este artículo. Vamos paso a paso.
Lo que necesitas la primera vez — y lo que no
Vamos a ser concretos. La lista de cosas que vas a oír cuando pidas presupuesto incluye 30 ítems. La mayoría no las necesitas el primer año. Esto sí:
Lo imprescindible para empezar
- Dominio propio. Tunegocio.es. Comprado a tu nombre. Cuesta entre 10 y 20 € al año.
- Hosting decente. Donde se aloja tu web. Para una web pequeña basta con un hosting compartido bueno (40-150 € al año).
- WordPress instalado y configurado. El gestor que va a permitir que la web exista y crezca contigo.
- Tema limpio. No hace falta tema premium ni page builder de lujo. Un tema sobrio y rápido (GeneratePress, Astra, Blocksy) es suficiente.
- 5 a 8 páginas bien pensadas. Inicio, servicios (uno por uno, no todos juntos), sobre mí, casos o testimonios, contacto.
- Estudio mínimo de búsquedas. Saber qué busca tu cliente para poder ponerlo en los textos de tu web.
- Textos escritos pensando en vender, no en lucirse.
- Configuración técnica básica de SEO. Sitemap, indexación, datos estructurados sencillos, velocidad razonable, móvil bien.
- Ficha de Google Business Profile si trabajas localmente. Esto a veces es más importante que la web misma para un negocio local.
- Google Analytics y Search Console instalados desde el día uno.
- Formulario de contacto que funcione. Que llegue de verdad a tu email.
Lo que puede esperar al segundo año
- Blog con publicación regular de artículos.
- Más landings por servicio especializado.
- Versión en otro idioma.
- Funcionalidades a medida (reserva de cita complejas, calculadoras, áreas privadas).
- Diseño premium con animaciones y producción audiovisual propia.
- Integración con CRM, automatizaciones, email marketing.
Lo que no necesitas casi nunca
- Animaciones de scroll de tres minutos en el hero.
- Slider de portada con cuatro imágenes rotando.
- Newsletter forzada con popup que aparece a los 5 segundos.
- Chat 24/7 que no atiende nadie.
- Catálogo de servicios con 25 entradas que diluyen el foco.
- Logos de «como aparecimos en» cuando solo apareciste en un blog amigo.
Cuánto tienes que presupuestar de verdad
Voy a darte cifras honestas. Sin endulzar.
Rango 1 — Wix o Squarespace tú mismo (0 – 300 €)
Pagas la suscripción mensual. Te montas la web tú con la plantilla. Sirve si tu objetivo es solo tener «una página donde mandar el enlace en WhatsApp». Es decir, presencia. Lo que no vas a tener: SEO real, control sobre la arquitectura, capacidad de crecer ni dominio sólido.
Caso real. Un electricista de Castellón se montó una web en Wix con plantilla. Le costó 30 € al mes y un fin de semana. Funcionó como tarjeta de visita digital — la pasaba por WhatsApp y los clientes le veían profesional. Pero en 18 meses no le entró ningún cliente nuevo desde Google. Cuando me llegó queriendo dar el siguiente paso, tuvimos que rehacer la web entera porque la arquitectura de Wix no se podía exportar.
Rango 2 — Freelance básico (500 – 1.200 €)
Te monta una web con WordPress, plantilla de Elementor, las 5-8 páginas que te tocan. Si la persona sabe lo que hace, queda decente. Si no, queda parecido a Wix pero con más coste. La diferencia clave: aquí depende mucho de la persona. Hay freelance buenos en este rango y los hay malos.
Lo que casi nunca incluye este rango: SEO real, estudio de búsquedas, ficha de Google Business Profile, copy escrito pensando en vender, mantenimiento posterior. Te suelen entregar la web hecha y a partir de ahí te apañas.
Rango 3 — Profesional con SEO incluido (1.500 – 3.500 €)
Aquí entra mi propuesta y la de freelance senior parecidos. Lo que recibes:
- Estudio real de búsquedas de tu sector y zona.
- Mapa de páginas pensado para vender, no solo para presentar.
- Diseño limpio y rápido sobre WordPress.
- SEO técnico de base, datos estructurados, velocidad bajo control.
- Textos escritos para conversión (no copiados ni rellenados).
- Ficha de Google Business Profile montada y optimizada.
- Configuración de Search Console, Analytics 4 y Tag Manager.
- Formación o documentación para que sepas usar tu propia web.
Tarda entre 4 y 8 semanas. Es la opción razonable para alguien que va a invertir una vez y quiere que la web funcione desde el primer mes.
Rango 4 — Agencia (3.500 – 8.000 €)
Para tu primer paso casi nunca tiene sentido. La agencia se justifica cuando ya facturas bien, tienes múltiples canales y necesitas equipo dedicado. Para un primer salto digital es matar moscas a cañonazos. Tú no necesitas un equipo de 8 personas — necesitas a alguien que te entienda y te lo monte bien.
Sobre las herramientas — WordPress, Wix, otra
Te lo simplifico. Si vas en serio, WordPress. Si solo quieres una landing para mandar por WhatsApp, Wix.
WordPress te da:
- Mejor SEO de base (Google entiende mejor las webs en WordPress que en Wix).
- Más control sobre cada decisión técnica.
- Capacidad de crecer sin tope: empiezas con 5 páginas y al año tienes 50 sin reescribir nada.
- Independencia: puedes mover la web a otro hosting o cambiar de proveedor sin perderlo todo.
- Comunidad enorme: cualquier profesional decente puede tocar tu WordPress si tu proveedor desaparece.
Wix te da:
- Velocidad de montaje sin saber nada técnico.
- Hosting incluido en la suscripción.
- Diseño sencillo de modificar tú.
Wix tiene un coste a largo plazo: si quieres dejarlo, lo pierdes todo. La web no se exporta. Lo que has invertido en escribir, en configurar, en construir, se queda con ellos. Por eso para una web seria con vocación de durar, WordPress.
Los seis errores típicos del que monta su primera web
1. Comprar dominio a nombre del diseñador
«Te lo registro yo, no te preocupes». No. Compra tú el dominio. En Hostinger, en Cloudflare Registrar, en cualquier registrar serio. A tu nombre, con tu email. Le das acceso al diseñador, no la propiedad. Pasa cada semana que alguien quiere mover su web y descubre que el dominio está a nombre del diseñador que ya no contesta.
2. Querer todo en la primera versión
«Y también quiero blog, y newsletter, y reserva de cita, y un buscador interno, y…». Frena. La primera versión tiene que ser sólida y vender — punto. Lo demás se añade fase 2 si la web rinde. Si la primera versión la haces gigante, te la tienes que pagar gigante y casi nunca la rentabilizas.
3. Escribir tú los textos sin orientación
«Como yo conozco mi negocio, escribo los textos yo». Mala idea. Acabas escribiendo un currículum disfrazado de web. Lo que tu cliente necesita leer es muy distinto de lo que tú quieres contar. Mejor que escriba quien sabe escribir para vender, con tu información como input. Tú revisas y corriges. Eso sí.
4. Obsesionarte con el diseño
Has visto webs preciosas en Pinterest. Quieres algo así. Pero esas webs son de marcas con presupuesto de 30.000 € y no tienen el problema de «necesito clientes este mes». Tú sí tienes ese problema. Diseño sobrio + textos buenos + SEO de base te trae más clientes que diseño espectacular sin SEO. La estética cuesta dinero y rinde poco al principio.
5. No pensar en Google Business Profile
Si vendes localmente, la ficha de Google Maps a veces te trae más clientes que la web entera. Y muchos diseñadores no la tocan ni la mencionan. Asegúrate de que está dentro del paquete. Si no, contrátalo aparte porque es de las cosas con mejor ROI.
6. No prever quién mantiene la web después
El día que la web está online es el día uno, no el último. Hay que actualizar plugins, mirar la analítica, publicar de vez en cuando, ajustar lo que va saliendo en Search Console. Si firmas una web sin saber quién hace todo eso, en 6 meses estás otra vez aquí.
El plan que sigo si me contratas — calendario claro
Semana 1. Conocer tu negocio. Reunión larga (1-2 horas). Qué vendes, a quién, en qué zona, con qué precios, qué te diferencia, qué tipo de cliente te llena y cuál te quema. Sin esto, todo lo demás es maquetar a ciegas.
Semana 2. Estudio de búsquedas y mapa de páginas. Saco las búsquedas reales de tu cliente. Las agrupo por intención. Decido qué páginas tendrá tu web y por qué cada una. Te lo enseño antes de empezar a maquetar para que lo apruebes.
Semana 3. Textos. Cada página con su copy. Pensado para vender. Con la búsqueda principal trabajada y la voz de tu marca. Tú revisas, corriges, aportas casos reales o ejemplos concretos.
Semana 4. Diseño y maquetación. WordPress + tema limpio. Maquetamos cada página priorizando claridad, velocidad y que se entienda en 5 segundos qué haces. Móvil primero — la mayoría de tu público te va a abrir desde el teléfono.
Semana 5. Configuración técnica y datos. Search Console, Analytics 4, Tag Manager, ficha de Google Business Profile, indexación, sitemap, datos estructurados, velocidad, formularios funcionando, copia de seguridad.
Semana 6. Lanzamiento y primer ajuste. La web sale al aire. Indexamos. Vemos qué pasa la primera semana. Pulimos lo que no convierte. Te enseño cómo entrar a tu web y modificar lo básico tú mismo si quieres.
Después tienes dos opciones para mantener:
- Llevarte la web entera y mantenerla tú o con quien quieras.
- Continuar con el Renting SEO — 399 € al mes, sin permanencia. Yo me ocupo de actualizaciones, contenidos nuevos, mediciones, ajustes, GEO/IA. Tú te dedicas al negocio.
El precio de la web se cierra una vez vista tu situación concreta. Casi siempre cae en el rango 1.500-3.500 € que te he dicho arriba. Ni más ni menos. Sin extras escondidos.
Lo que no voy a hacer si me contratas
- No te voy a vender una web de 800 € sin SEO y luego cobrarte 1.500 € por «añadirle SEO». El SEO va dentro desde el día uno.
- No te voy a hacer una plantilla de Elementor con stock photos y llamarlo «web profesional».
- No te voy a registrar el dominio a mi nombre. El dominio es tuyo. El hosting es tuyo. Los accesos completos son tuyos.
- No te voy a vender extras escondidos. Lo que cuesta lo cuesta y va por escrito antes de empezar.
- No te voy a obligar a quedarte conmigo después. Cuando se entrega la web, decides tú. Si quieres llevarte la web entera y seguir tú o con otro, perfecto.
- No voy a hacerlo en 7 días. Una web bien hecha lleva 4-8 semanas. Quien te promete menos te entrega menos.
Una semana con tu caso en mi mesa — antes de cualquier propuesta
Esto es lo que hago si me contactas:
Me cuentas tu negocio. Qué vendes, a quién, dónde. Yo dedico una semana a:
- Mirar las búsquedas reales de tu cliente en tu zona y sector.
- Estudiar a 3-5 competidores directos.
- Identificar las búsquedas más rentables y las páginas que tu web debería tener.
- Preparar mi propuesta concreta para tu caso — qué páginas, qué entra, calendario, precio cerrado.
- Sugerir si te conviene un freelance distinto o una opción más sencilla si tu proyecto pide algo que yo no doy.
Te lo cuento en una llamada de 60 minutos. Te quedas el documento. Si te encaja la propuesta, hablamos. Si no, te quedas con un mapa de qué pedirle a otro proveedor — el documento te sirve para no equivocarte cuando hables con quien sea.
Cuéntame tu proyecto y dedico una semana a tu caso — te respondo en menos de 24 horas.
Preguntas que me hace gente como tú
El esqueleto y la arquitectura de una web bien hecha duran 4-6 años antes de necesitar rediseño profundo. El contenido y los textos se actualizan continuamente. WordPress se actualiza cada mes. Lo que no envejece nunca son los principios: arquitectura clara, textos que venden, SEO de base, ficha de Maps optimizada. Esos quedan. Una web «moderna» estéticamente envejece en 2-3 años, pero su esqueleto sigue funcionando.
No de forma activa. Sí preparado. Lo recomendable: lanzar la web con la base preparada para que el blog se active cuando quieras. Empezar a publicar regularmente puede esperar al segundo trimestre. Lo importante: si vas a publicar, que sea con un mínimo de calidad y plan. Mejor 4 artículos al mes bien hechos que 20 mediocres.
Indexarse (que Google tenga tu web en su índice) tarda entre 1 día y 2 semanas. Posicionarse para búsquedas relevantes es otra historia: dependiendo del sector, entre 3 y 8 meses para empezar a ver resultados claros. Es un canal de medio plazo, no de corto. Si necesitas clientes ya en el mes 1, tendrás que complementar con Google Ads los primeros meses mientras el SEO crece.
Es una pregunta justa y conviene pactarla antes de empezar. Si en 6 meses no hay movimiento claro, hay tres causas posibles: orientación incorrecta del SEO (las páginas no atacan las búsquedas adecuadas), competencia mucho más establecida (te toca jugar a más largo plazo) o el problema no es la web (puede ser oferta, precio, posicionamiento de marca). Lo que sí es justo es que lo evaluemos juntos y, si toca pivotar, pivotamos sin que sea un drama.
No. Yo te dejo la web montada con un panel sencillo donde puedes editar textos, subir fotos y publicar entradas si quieres. Si no quieres tocar nada, mejor: el Renting SEO se ocupa de todo (técnica, contenido, mediciones). Si te apetece aprender lo básico, te dejo videotutoriales para tareas comunes. Adaptable a tu nivel.
Va dentro del paquete si trabajas localmente. Es de las cosas más rentables del marketing local: en muchos sectores genera más llamadas que la web. Te la creo si no la tienes, la optimizo si está incompleta y te enseño cómo mantenerla (responder reseñas, subir fotos cada mes). Es muy importante.
Lo bueno de empezar bien es que el crecimiento es aditivo, no rehacedor. Sobre la web base se puede añadir blog activo, más landings, otro idioma, formularios complejos, área privada, integraciones. Sin tirarlo todo. Eso lo cubre el Renting SEO mes a mes según prioridades, o un Sprint puntual si es algo más grande.
Lo siguiente que puedes hacer, ordenado por pereza
De menos a más esfuerzo:
- 5 minutos: apunta en una nota qué buscaría exactamente en Google un cliente tuyo cuando va a contratar lo que tú haces. Cinco frases concretas. Es la materia prima de tu web.
- 15 minutos: mira las webs de tres competidores directos. Apunta qué echas en falta y qué no copiarías nunca. Te servirá cuando hables con quien te monte la web.
- 30 minutos: cuéntame tu proyecto y te dedico una semana al caso. Te paso la propuesta concreta con calendario y precio cerrado. Sin compromiso.
Has llegado hasta aquí porque te tomas en serio el siguiente paso. Eso ya te diferencia del 80% de los que arrancan y compran la primera plantilla que ven o el primer presupuesto que les llega. Lo que tienes que decidir ahora es con quién lo haces y con qué plan. Sea conmigo o con otro, llévate este artículo de checklist. Te va a ahorrar dinero y meses.


