Tu web está en Google, eso lo sabes: la encuentras buscando tu nombre. El problema es otro. Por las búsquedas que te traerían clientes apareces en la página 2, o abajo del todo en la 1, y ahí casi nadie te ve. Mi trabajo es subirte de puesto. Soy Paul, consultor SEO freelance, y me dedico a llevar webs al top de Google por las palabras que de verdad dan negocio, con criterio y diciéndote siempre qué cuesta y qué no.
Mucha gente me dice «pero si yo salgo en Google». Y es verdad: si buscas tu marca, ahí estás. El problema es que tus clientes no te buscan por tu nombre, te buscan por lo que vendes. Y por esas búsquedas —las que dan dinero— apareces lejos del top. Estar en Google es solo el punto de partida. Lo que decide si entra trabajo o no es la posición: en qué puesto sales cuando alguien busca lo que tú haces.
Hay una verdad incómoda con datos detrás: casi nadie pasa de la primera página de resultados. Se calcula que más del noventa por ciento de los clics se quedan en la página 1, y la página 2 se lleva menos del uno por ciento del tráfico. Si por tu búsqueda principal estás en la segunda página, para el cliente es casi como no existir. No es que tu web esté mal hecha; es que está colocada donde nadie mira. Y eso, a diferencia de muchas cosas, tiene arreglo.
Cuando la web de al lado sale por encima de la tuya vendiendo lo mismo, casi nunca es porque sean mejores en su oficio. Es que su web responde mejor a esa búsqueda concreta, carga más rápido, tiene una página pensada para ese término exacto, o llevan más tiempo ganándose la confianza de Google. Google no ordena por quién trabaja mejor, ordena por señales. Y esas señales se trabajan. Por eso una web pequeña bien posicionada le gana a una grande que no se ha ocupado de esto.
«Primera página» suena a una sola cosa, pero dentro hay tres territorios muy distintos. Saber en cuál estás te dice cuánto trabajo te separa de los clientes.
Los tres primeros resultados se llevan casi la mitad de los clics de toda la página, y el primero solo se queda con cerca de un tercio. Aquí es donde de verdad entra trabajo. Es el sitio que quieres, y también el más disputado: subir hasta aquí es adelantar a quien ya lleva tiempo bien colocado.
De la posición cuatro a la diez ya recibes visitas, pero muchas menos. Estar aquí es buena señal: significa que a Google le encajas para esa búsqueda y que el salto al top 3 es cuestión de afinar. Es la zona donde el trabajo rinde más rápido, porque ya tienes el pie dentro.
Menos del uno por ciento de la gente llega aquí. Si tu búsqueda principal está en esta zona, el primer objetivo no es el top 3 todavía: es saltar a la primera página. Es un paso más corto de lo que parece, y suele dar el primer respiro de visitas. Desde aquí se empieza casi siempre.
Lo importante de esto: el posicionamiento en Google no va de «estar o no estar», va de subir de zona. Y cada salto cuesta distinto. Pasar de la página 2 al final de la 1 es relativamente rápido; entrar en el top 3 es la pelea de verdad. Por eso lo primero que hago es mirar en qué zona estás por cada búsqueda que te interesa: ahí se ve, en negro sobre blanco, cuánto camino hay y por dónde empezar a ganar.
Vas a leer por ahí que Google usa «doscientos factores». Es cierto y a la vez no ayuda en nada. Estos son los pocos que de verdad mueven tu posición.
El primer motivo por el que una web sube es el más sencillo de decir y el más difícil de hacer: su página responde mejor a esa búsqueda que la que tiene encima. No más larga, no con la palabra clave repetida cien veces. Mejor: resuelve la duda real de quien busca, está bien organizada y no le hace perder el tiempo. Google lleva años puliendo esto y cada vez se le engaña menos. Si quieres adelantar a alguien, tu página tiene que merecer ir por delante.
Por muy buena que sea tu página, si Google no la entiende bien o tarda en cargar, te penaliza el puesto. Y aunque la entienda, si nadie en internet te enlaza ni te menciona, le falta una razón para fiarse de ti antes que de otro. Esos dos frentes —que la web sea técnicamente sólida y que tenga autoridad— son los que separan a dos webs parecidas y las dejan en puestos muy distintos. Trabajar solo el contenido y olvidar esto es por lo que mucha gente «hace SEO» y no sube.
Este es el fallo que más veo y el que más cuesta posiciones. Si metes tres servicios en una sola página, Google no sabe por cuál posicionarte y te deja a medias en los tres. Cada búsqueda con intención de contratar necesita su propia página, pensada para ese término. Aquí se gana o se pierde gran parte del ranking, y es justo lo que trabajo cuando ayudo a mejorar el posicionamiento de lo que ya tienes: ordenar la web para que cada página pelee por lo suyo.
Cuando te buscas en Google desde tu móvil, te ves más arriba de lo que estás. Google personaliza los resultados según tu historial y dónde estás, así que tú, que entras a tu web a diario, sales casi siempre por encima de tu posición real. Por eso «yo salgo el segundo» casi nunca es el dato bueno. El sitio donde está la verdad es Search Console: la posición media de cada búsqueda, sin maquillar. Es lo primero que conecto y reviso, porque te dice por qué palabras estás a un empujón del top y por cuáles estás enterrado en la página 2. Esa foto marca por dónde empezar a subir, y va de la mano de aparecer en Google cuando ni siquiera estás saliendo todavía.
Una muestra de lo que haría, mezclando SEO, contenido e IA. En la revisión gratis te digo cuáles aplican a lo tuyo y en qué orden.
Saco tu posición media por cada búsqueda en Search Console y separo las que están a un paso del top de las enterradas en página 2. Ahí se ve por dónde se gana primero.
Miro qué tienen las webs que están delante y construyo una página que responda mejor a esa búsqueda concreta. No más larga: más útil y mejor montada.
Reordeno la web para que cada búsqueda con intención de contratar tenga su propia página, en vez de tres servicios peleándose en una sola y quedándose a medias en todas.
Reviso que Google entienda y rastree bien tu web y que cargue rápido. Un problema técnico te puede estar costando puestos sin que lo sepas.
Consigo menciones y enlaces de sitios de confianza, sin trucos que penalicen, para darle a Google la razón que le falta para ponerte por delante.
Las mismas señales que te suben en Google hacen que ChatGPT o Perplexity te recomienden. Lo trabajo de paso, dentro de la cuota, sin cobrarlo aparte.
No capturas de stock ni números inventados. Esto es Search Console de proyectos reales con los que he trabajado.




La ventaja de un consultor que cubre varias áreas: una sola persona, una sola factura, sin coordinar a cuatro proveedores para subir en Google.
Todo en una cuota. No cobro aparte por área. Lo que aporta la IA, incluido. Sin facturas sueltas que coordinar.
| Conmigo (freelance senior) | Una agencia SEO | Hacerlo tú con tutoriales | |
|---|---|---|---|
| Quién mira tus posiciones | Yo, con 10 años y +300 webs detrás | Normalmente un junior; el senior cerró la venta | Tú, a ratos, sin contexto |
| Sabe por qué no subes | Sí: técnico, intención y autoridad a la vez | A veces; suele ser SEO genérico | Es lo difícil de ver desde fuera |
| Precio | Cerrado y en la web: 399 €/mes | Casi siempre tras "pide presupuesto" | "Gratis", pero te cuesta tu tiempo |
| Permanencia | Ninguna, mes a mes | Contratos de 12 meses habituales | — |
| Trato | Hablas conmigo, el mismo día | Account manager de por medio | — |
El Renting SEO son 399 €/mes más 250 € de puesta en marcha, todo incluido y sin permanencia. Si lo tuyo es arreglar cosas puntuales y no meterte en una mensualidad, la bolsa de horas va desde 350 €. Lo enseño por una razón sencilla: si no ves el precio en la web, la primera reunión ya empieza torcida. Aquí no hay sorpresas.
Si necesitas clientes esta misma semana, subir posiciones no es tu palanca: eso es Google Ads, y te lo diría. Si tu web aún no está ni saliendo por nada, primero hay que aparecer en Google antes de pelear por el puesto. Y si en tu sector hay alguien que lleva cinco años bien colocado en el top, te aviso de que tardarás más y costará más. Prefiero perder una venta a venderte algo que no te va a rentar. Si quieres que el sitio entero trabaje, no solo unas posiciones sueltas, eso es posicionamiento web de la web completa.
"Enfoque estratégico, comunicación clara y resultados reales. Ha mejorado de forma notable la visibilidad de mi proyecto. Totalmente recomendado."
"Da gusto trabajar con gente tan formada y que explica los temas complejos de forma tan fácil. En unos meses, más visitas y mejor posicionamiento."
"Rápido, efectivo y responsable. Capaz de posicionar webs y entender el negocio que hay detrás. Un lujo de perfil polivalente."
Le echo un ojo a tu web y a tu Search Console, miro en qué puesto estás por las búsquedas que te interesan y te digo —sin compromiso— qué haría para subirte hacia el top, en qué orden y qué esperar.
Cuéntame qué está pasando →