Casi cualquiera puede tener una web hoy. Lo difícil es tener una que te traiga clientes, no una tarjeta de visita digital que está ahí y no hace nada. La mayoría de webs son justo eso: bonitas, online y paradas. Soy Paul, consultor SEO freelance, y hago webs pensadas para una sola cosa: que te encuentren en Google y que quien entra te contacte. Aquí te cuento qué hace que una web funcione de verdad y cómo decidir si te conviene hacértela tú o que la haga alguien como yo.
La mayoría de la gente piensa que el reto es «tener una web». Y es la parte fácil: en una tarde, con un constructor de plantillas, ya tienes algo online. El problema viene después, cuando esa web lleva meses publicada y no ha generado ni una llamada. Está ahí, se ve bien, y no hace nada. Eso es una web-folleto: una tarjeta de visita digital cara. Una web que trabaja es otra cosa: un canal que te trae clientes mientras tú estás haciendo otra cosa.
Lo que separa una web-folleto de una web comercial no se ve a simple vista. Las dos pueden ser igual de bonitas. La diferencia está debajo: una está pensada para verse, la otra para captar. Una nace sin pensar en quién la va a buscar ni en qué hace esa persona al entrar; la otra nace de una pregunta sencilla —¿quién busca esto, qué necesita y cómo lo convierto en cliente?— y se construye sobre esa respuesta. Por eso una web puede estar perfecta de diseño y no traer un solo cliente: el diseño bonito no capta. Capta una web hecha con cabeza de negocio.
No es la plantilla ni los colores. Son seis cosas, y casi siempre fallan las mismas. Esto es lo que reviso primero en cualquier web.
Si nadie te busca y te encuentra, da igual lo bonita que sea. Necesita estructura por intención, velocidad y que Google la entienda. Eso es SEO, y va dentro, no encima.
Al entrar, tiene que quedar claro qué haces, para quién y por qué tú. Si la persona tiene que pensar, se va. El mensaje claro vende más que cualquier efecto visual.
Cada servicio y cada zona, su propia página. Meterlo todo en la home te deja fuera de todas las búsquedas. La arquitectura es la mitad del trabajo.
Una web lenta pierde visitas y posiciones. Core Web Vitals en verde y un hosting que no se caiga. Google lo nota y el cliente también.
De cada página a la acción sin fricción: un formulario corto, un teléfono visible, un botón claro. Si contactar cuesta, no contactan.
Saber qué páginas y qué búsquedas te traen llamadas, no un gráfico de visitas bonito. Lo que importa es cuántos clientes, no cuántas visitas.
No es que estén mal hechas a ojo. Es que se hicieron sin pensar en lo de arriba. Estos son los fallos que veo una y otra vez.
El patrón se repite: casi todas las webs que no funcionan se hicieron en el orden equivocado, pensando en cómo se veían antes que en para qué servían. Y eso, una vez hecho, no se arregla con un plugin: hay que tocar la base. Por eso, cuando hago una web, empiezo por el final —qué cliente quiero que llegue y qué quiero que haga— y construyo hacia atrás. Es la misma cabeza con la que planteo un diseño web con criterio de SEO, no por estética.
Esta es la pregunta de verdad. Y no tiene una respuesta única: depende de para qué quieres la web. Te lo pongo claro para que decidas tú.
| Profesional (yo: hago + posiciono) | Plantilla tipo Wix tú mismo | Quien solo "hace webs" | |
|---|---|---|---|
| Para qué sirve | Captar clientes y posicionar | Tener presencia y salir del paso | Tener una web bonita |
| Pensada para Google | Sí, desde la estructura | No de serie | Casi nunca |
| Quién pone el tiempo | Yo, con 10 años y +300 webs | Tú, muchas horas | Un diseñador, sin pensar en SEO |
| Copy que vende | Escrito con tu voz, para tu cliente | Lo escribes tú, a ratos | Relleno genérico |
| Coste | Más, pero es una inversión que retorna | Barato al mes | Medio, y se queda parada |
| Qué pasa después | Crece y se posiciona si quieres | Te quedas solo | Web parada |
Si lo que necesitas es una página sencilla de presencia —que cuando alguien busque tu nombre te encuentre, vea qué haces y cómo llamarte—, hacértela tú con un constructor es una opción razonable. No vas a captar por Google, pero tampoco lo necesitas, y te ahorras el dinero. Te lo digo sin problema: no todo el mundo necesita pagar por una web profesional.
El momento de pagar por una web hecha con cabeza es cuando quieres que la web te genere negocio: que clientes que aún no te conocen te encuentren en Google, entren y te contacten. Ahí un editor de plantillas se queda corto, porque eso no se resuelve eligiendo plantilla; se resuelve con arquitectura por intención, base técnica y copy que venda. Y, sobre todo, te conviene cuando quieres a la misma persona haciendo la web y posicionándola, porque hacer una web y luego pagar un arreglo de SEO sale más caro que hacerla bien desde el principio. Si lo que quieres es que te la cree entera de cero —dominio, hosting y todo el proceso paso a paso—, eso lo cuento con detalle en crear tu página web desde cero.
Una muestra de lo que haría para que tu web pase de estar online a traer clientes. En la revisión gratis te digo cuáles encajan con tu negocio.
En vez de meterlo todo en la home, una página para cada cosa que tu cliente busca. Ahí está la intención de contratar, y ahí se posiciona.
Si das servicio en varios sitios, cada zona con su página y su ficha de Google. Es el corazón del SEO local bien hecho.
Textos que hablan del problema de quien lee, no de lo «líderes» que sois. Convierten mejor y, de paso, posicionan.
Core Web Vitals en verde, imágenes optimizadas y una base limpia desde el lanzamiento. Para que una web rápida no sea la excepción, sino lo normal. Es el trabajo de un enfoque de conversión bien planteado.
Entidad de marca y datos estructurados para que también te entiendan ChatGPT y Perplexity. Lo dejo hecho de base, sin cobrarte aparte.
GA4 y Search Console listos para saber qué páginas te traen llamadas y formularios, e invertir donde de verdad entra trabajo.
La ventaja de hacer tu web con alguien que cubre varias áreas: una sola persona, una sola factura, sin coordinar a cuatro proveedores.
Una sola persona. Te hago la web y te la posiciono yo mismo. Sin cuatro proveedores que coordinar ni facturas sueltas.
No te pido que me creas. Estas son capturas de Search Console de proyectos reales. Datos sin retoques.




Hacer una web no es un precio cerrado de catálogo: no es lo mismo una web sencilla de captación que una tienda con cientos de productos. Por eso trabajo por bolsa de horas, desde 350 € (29-35 €/h según el bono, IVA aparte): pagas por lo que de verdad lleva tu proyecto, sin paquetes opacos que cobran de más por funciones que no vas a usar. El dominio y el hosting son baratos y van aparte, porque son tuyos. En la revisión gratis te doy una estimación honesta antes de empezar.
Cuando la web ya está hecha, hay quien prefiere que alguien la mantenga viva y la posicione mes a mes. Para eso está el Renting SEO: 399 €/mes más 250 € de puesta en marcha, todo incluido y sin permanencia. SEO, web, contenidos, IA y analítica en una sola cuota. Pero es opcional: si solo quieres la web hecha y llevarla tú, te la entrego funcionando y a tu nombre.
Si lo único que necesitas es una página de presencia para que te encuentren al buscar tu nombre, no me pagues a mí: te la haces tú con un constructor y a otra cosa. Y si ya tienes una web que funciona razonablemente, igual no hace falta hacer otra, sino afinar la que hay. Prefiero perderte como venta a venderte una web que no te va a rentar. Si dudas, te miro lo que tienes y te cuento.
"Enfoque estratégico, comunicación clara y resultados reales. Ha mejorado de forma notable la visibilidad de mi proyecto. Totalmente recomendado."
"Da gusto trabajar con gente tan formada y que explica los temas complejos de forma tan fácil. En unos meses, más visitas y mejor posicionamiento."
"Rápido, efectivo y responsable. Capaz de posicionar webs y entender el negocio que hay detrás. Un lujo de perfil polivalente."
Me cuentas tu negocio y qué quieres conseguir, y te digo —sin compromiso— si te conviene hacértela tú o cómo la haría yo para que pase de estar online a traerte clientes.
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