Cada vez más clientes preguntan a ChatGPT, a Gemini o a Perplexity antes de buscar un proveedor. Si cuando alguien dice «¿qué empresa de [tu sector] me recomiendas?» la IA nombra a tu competencia y a ti no, te estás quedando fuera de la lista corta sin enterarte. Mi trabajo es que ahí salgas tú. Soy Paul, consultor SEO freelance, y trabajo el GEO de tu empresa con honestidad: te digo qué es real, qué es humo y qué cuesta.
El comité de compra de una empresa hace los deberes antes de hablar contigo. Antes lo hacían en Google; ahora una parte lo hace preguntando directamente a ChatGPT o a Perplexity: «dame tres proveedores de [lo tuyo]», «¿quién es bueno en [tu especialidad]?». La IA responde con una lista corta, y de esa lista salen las empresas a las que llaman. Si no estás, no es que pierdas la venta: es que ni entras a la conversación.
Una IA no recomienda al azar. Cita a las marcas que entiende, en las que confía y que aparecen una y otra vez en las fuentes que ella lee. Si la IA no te nombra suele ser por uno de tres motivos: tu web no le deja entender bien quién eres y qué haces (problema técnico y de estructura), no tienes contenido que responda a lo que la gente pregunta de tu sector, o no tienes autoridad ni menciones suficientes para que te considere una fuente fiable. Los tres tienen solución, y son los mismos tres frentes del SEO de toda la vida.
Hay mucho ruido alrededor de esto. Te lo cuento sin tecnicismos y, sobre todo, sin venderte un atajo que no existe.
GEO son las siglas de Generative Engine Optimization. En cristiano: el trabajo para que, cuando una IA genera una respuesta sobre tu sector, tu empresa salga citada y recomendada. No es darse de alta en ningún sitio ni pagar a OpenAI por aparecer arriba (eso no existe). Es conseguir que el modelo te considere una referencia de tu mercado. Y eso se construye, no se compra.
Que tu web sea rastreable y esté bien indexada, también en Bing (de ahí bebe ChatGPT). Datos estructurados que le digan a la máquina quién eres, qué haces y dónde. Contenido que responda de verdad a lo que pregunta tu cliente, escrito con experiencia real. Y autoridad: menciones y enlaces en sitios y rankings de tu sector que las IAs leen. Si te suena, es porque es exactamente lo que mueve la aguja en Google. No es casualidad.
Aquí va la parte honesta. El llms.txt —ese archivo «para las IAs»— y eso de «pon el contenido en Markdown para que te citen» no tienen ninguna evidencia de funcionar; son trucos que suenan técnicos y no mueven nada. Tampoco hay una fórmula secreta del GEO: el que te diga que la tiene, o está vendiendo humo o se la está inventando, porque los modelos cambian cada pocos meses. Y desconfía de quien te cobre una cuota aparte de «posicionamiento en IA»: si lo hace bien, eso sale del mismo SEO que ya pagas.
El error más caro es tratar el GEO como un servicio separado. Mira la diferencia entre las tres formas de afrontarlo.
| Conmigo (SEO sólido + GEO) | Herramienta o servicio «solo GEO» | Hacerlo por tu cuenta | |
|---|---|---|---|
| Enfoque | GEO como fruto de un buen SEO, integrado | El GEO como producto mágico aparte | Probar trucos sueltos de internet |
| Qué se trabaja | Autoridad, contenido, estructura, menciones | A veces solo llms.txt y «assets citables» | Lo que se ve en un hilo de X |
| Coste | Incluido en el Renting, sin cuota extra | Suscripción o cuota de «IA» aparte | «Gratis», pero te cuesta tu tiempo |
| Honestidad sobre el ROI hoy | Te digo que es inversión de futuro | Te promete clientes ya | — |
| Quién responde | Yo, con 10 años y +300 webs detrás | Un panel de métricas y poco más | Tú, a ratos |
La IA no ha matado a Google; ha añadido un canal encima. Y para ese canal nuevo no hace falta empezar de cero: las IAs se fían de las marcas que ya son fiables para Google. Por eso la empresa que tiene el SEO bien hecho parte con ventaja en GEO sin haberlo buscado. Trabajo el GEO como una capa más de mi labor de consultor SEO; te cuento cómo encaja esa intersección en SEO e IA, y la versión general de cómo conseguir que las IAs te recomienden está en posicionar tu negocio en la IA.
Sin checklist de relleno ni «100 páginas citables al trimestre». Estos son los frentes que de verdad hacen que una IA te tome en serio.
Olvídate de «posiciones». En la IA no hay un puesto número uno; hay otra forma de saber si vas ganando.
Es la métrica que sustituye al ranking. Mide qué porcentaje de las respuestas de la IA mencionan a tu empresa cuando alguien pregunta por tu sector, comparado con cuántas veces nombra a tus competidores. Si en diez preguntas típicas de tu mercado te citan dos veces y a tu competencia ocho, ese es tu punto de partida. El objetivo es ir subiendo ese porcentaje mes a mes.
No es lo mismo que la IA te mencione como «una opción más» que como «una de las empresas de referencia en [tu sector]». El tono con el que te cita también se trabaja y se mide, porque influye en la decisión de quien está leyendo esa respuesta para elegir proveedor.
Cuando la IA da una respuesta y pone enlaces a sus fuentes, que uno de ellos seas tú es la señal más fuerte de todas. Significa que te trata como referencia, no como dato suelto. Eso es lo que medimos: menciones, tono y citas con enlace. Tres números honestos, no un panel lleno de métricas que no significan nada para tu negocio.
No trabajo igual el GEO de un SaaS que el de una industrial. Esto es lo que adapto en cada caso.
El comprador compara herramientas preguntando a la IA. Pesan los rankings de software, las reseñas y el contenido que explica casos de uso. Ahí te pones a tiro de la lista corta.
Ciclo largo, ticket alto, búsquedas muy específicas por producto o proceso. Gana la autoridad técnica y el contenido que demuestra que sabes de lo tuyo de verdad.
Consultoras, asesorías, ingenierías. El cliente quiere fiarse antes de llamar. Reputación, casos y criterio escrito son lo que la IA recoge como señal de confianza.
Muchas referencias, mucha competencia por catálogo. Estructura impecable y datos claros para que la IA entienda qué vendes y a quién, sin liarse.
Comparativas, fichas y condiciones de compra entre empresas. La IA premia la información completa y bien estructurada que resuelve la duda en un sitio.
Si operas en varias zonas, cada una necesita su señal local. La IA combina lo nacional y lo de cercanía, igual que hace Google con el mapa.
Una muestra de lo que haría, mezclando SEO, contenido e IA. En la revisión gratis te digo cuáles aplican a tu caso.
Las preguntas reales que tu comprador le hace a la IA, una por una, para saber dónde te citan, dónde no, y por dónde se gana terreno.
Datos estructurados (Organization, Product, FAQ) para que cualquier IA entienda sin dudar quién es tu empresa y qué ofrece.
Respuestas claras a lo que pregunta tu cliente, con datos y experiencia propia, del tipo que un modelo cita porque resuelve de verdad.
Menciones y enlaces en rankings, medios y directorios que las IAs leen, para que te traten como referencia y no como un nombre suelto.
ChatGPT bebe del índice de Bing. Asegurar que tu web está bien rastreada e indexada ahí es un paso que casi nadie revisa y que sí mueve.
Repetir las preguntas clave cada cierto tiempo y medir share of voice, sentimiento y citas, para invertir donde de verdad ganas presencia.
Las IAs citan a quien ya es fuerte en búsqueda. Estas son capturas reales de Search Console de proyectos en los que he movido la aguja.




La ventaja de un consultor que cubre varias áreas: una sola persona, una sola factura, sin coordinar a cuatro proveedores ni pagar la «IA» aparte.
Todo en una cuota. El GEO sale del mismo SEO. No te cobro la IA aparte ni te mando facturas sueltas que coordinar.
El Renting SEO son 399 €/mes más 250 € de puesta en marcha, todo incluido y sin permanencia. El trabajo de GEO entra ahí: no te cobro una cuota de «inteligencia artificial» por separado, porque sale del mismo SEO bien hecho. Si lo tuyo es revisar y arreglar cosas puntuales sin mensualidad, la bolsa de horas va desde 350 €. Puedes ver cómo funciona el Renting SEO en detalle.
Te lo digo con la verdad en la mano: hoy el tráfico que llega desde las IAs es alrededor del 2% del total y es informacional, la gente pregunta para aprender, no para comprar. Así que el GEO no te va a llenar la agenda esta semana. Es una inversión de futuro: cuando ese canal madure —y va a madurar—, ya partes con ventaja por haber hecho bien el SEO. Ganar ese tiempo no cuesta más, siempre que no te lo estén cobrando como humo.
Si necesitas clientes ya, el GEO no es tu palanca: eso es SEO bien apuntado y, si hace falta, anuncios, y te lo diría. Si alguien te está vendiendo «posicionamiento en IA» como producto caro y separado, párate antes de firmar. Y si tu empresa aún no tiene una base de autoridad mínima, primero construimos eso, porque sin SEO detrás no hay GEO que valga. Prefiero perder una venta a venderte algo que no te va a rentar. Si quieres una visión más sencilla pensada para negocio pequeño, mira el GEO para pymes.
"Enfoque estratégico, comunicación clara y resultados reales. Ha mejorado de forma notable la visibilidad de mi proyecto. Totalmente recomendado."
"Da gusto trabajar con gente tan formada y que explica los temas complejos de forma tan fácil. En unos meses, más visitas y mejor posicionamiento."
"Rápido, efectivo y responsable. Capaz de posicionar webs y entender el negocio que hay detrás. Un lujo de perfil polivalente."
Le hago a la IA las preguntas que te haría tu cliente, miro tu web y tu competencia, y te digo —sin compromiso— qué haría para que te citen a ti y no a otros.
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